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Entrenar descalzos. ¿Es recomendable?

¿Y por qué no? No te hablo de que corras descalzo una maratón, pero estar descalzo activará tus pies, ayudando a fortalecer tus tobillos y tu propiocepción. Vamos básicamente hablamos de tener un mayor sentido del equilibrio. La verdad es que nos podemos hacer una idea de lo que los zapatos pueden hacer a nuestros pies con una pregunta: ¿Te imaginas ponerte a hacer de comer con unos guantes de lana bien gordos? Seguro que unos macarrones los hacemos sin problemas, pero ¿y si queremos picar verduras para una menestra?

Yo no creo que la clave esté en ponernos a correr descalzos por el monte, no me entiendas mal, me encantaría, pero mi opinión es que las personas hemos ido evolucionando en muchos sentidos. Me pasa lo mismo que cuando alguien me cuenta lo de la dieta paleo, por supuesto lo digo desde el respeto pero a ver, si evidentemente no somos como en el paleolítico, ¿por qué vamos a comer como entonces? Y repito sin malos entendidos que no estoy a favor de hacer doctrina con nada. Pero a lo que iba, nuestro cuerpo con el tiempo también ha cambiado, y no solo eso, también nuestro contexto. Es fácil si calculas lo que tardarías en bajar una montaña con un calzado adecuado, incluído minimalista, y lo comparas con lo que tardarías haciendolo descalzo, y además como se nos quedarían los piececitos…

No quiero decirte lo que está bien o mal respecto a esto de correr descalzos, te quiero decir que desde mi opinión creo que la corriente minimalista es muy buena, pero también creo que con los retos que nos ponemos un poco de tecnología se agradece. Así que en función de lo que quieras hacer puede ser más o menos recomendable para ti. Todo esto sería en el caso de que te planteases un cambio más drástico y empezases a potenciar el día a día descalzo, pero si te quedas a mitad de fuelle como yo y quieres probar algo distinto de vez en cuando para mejorar la salud de tus pies y ahorrarte alguna que otra lesión, te recomiendo que te quites los zapatos de vez en cuando y pruebes con estos consejitos:

Haz sesiones de entrenamiento de fuerza descalzo. Sentadillas, zancadas, pliometría sobre una superficie adecuada, etc. Así de sencillo, ¡ve al gimnasio sin zapatos! Esto te ayudará a ganar fuerza en la musculatura del tobillo y a mejorar tu equilibrio y sensibilidad en los pies.

Corre descalzo al final de un entrenamiento o para calentar. Prueba a sentir la hierba o a correr un poco en el bosque o camino adecuado, evitando en la medida de lo posible el asfalto. Vas a notar lo rápido que nuestros pies nos mandan información sobre lo que hacemos mal cuando pisamos.

Si quieres probar algo distinto también puedes hacer técnica de carrera descalzo. Ya veras que rápido memorizas las sensaciones, sobre todo en la carrera de transición después de cada ejercicio.

Directamente dedicale un día a tus pies. Haz trabajos de equilibrio descalzo, date masajes, haz ejercicios para fortalecer las plantas de tus pies…

¡Anda descalzo por casa! ¡A lo loco! A mi me viene genial porque así me aseguro de que tener siempre el suelo limpio.

Como ya te decía al principio esto es cuestión de gustos, al menos esa es mi opinión, pero lo que si te digo es que hacerlo de vez en cuando te vendrá bien seguro y no pierdes nada con probar, así que deditos de los pies al aire y a probar sensaciones distintas. Recuerda que puedes encontrar en internet muy fácilmente algunos ejercicios de propiocepción, de técnica de carrera, etc. Además puedes encontrar mucha información sobre la corriente minimalista leyendo un poco en internet sobre correr descalzo, si estás interesado en el tema. Y sobre todo siempre poco a poco, si no estás acostumbrado a estar descalzo, lo mejor es que vayas con calma.


MANUEL TRUJILLO

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